Porque entre lo egoísta que soy y lo que quiero ser; venir aquí es hasta una clase de placer. Escribir. Creo que es la única cosa que no me insisto, que no premedito. Quizás por eso la República sigue en pie. Ayer estaba repasando página por curiosa página, la libreta que le dió pie a todo. Leía la primera libreta que concientemente utilicé para escribir. Al final de cada firma llena de curvas, números como 2002 y 2003 denotaban la antiguedad de mi memoria. Demostraban que tengo años de tiempo biológico peleando contra mis impuestos demonios. Tengo 8 años pensando en lo que quiero hacer, soñando y hasta ahí lo he dejado. Después me pregunto ¿cómo es que de la nada dejo de tener rumbo? claro, son 8 años pensando que voy por el camino que es. Te malgastaste. Malcriadamente tu fuerza de voluntad la invertiste en soñar y no en hacer. ¿Qué haces ahora? A ver, dime ¿qué? Le tienes miedo a todo. No quieres ni pensar en intentar. Cobarde. Barata. Perdedora.
No te crees ni tus propias excusas. No puedes engañarte ni a ti misma. Eso de 'mañana lo hago' y 'me queda tiempo' te golpeará la espalda. Quizás aún tengas tiempo. Quizás sea demasiado tarde. No la sigas cagando. No te sigas jodiendo. Si existe una fuerza, un impulso en ti que te lleva a teclearte estas palabras; debe existir en ti todavía el trozo de mente que creías correcto. Búscalo. Encuéntralo. Everthing that is lost is meant to be found. Consíguete de vuelta a un mundo que nunca te quiso. Agárralo, dale la vuelta y hazlo tuyo. Devórate cruelmente las lágrimas que te hicieron soltar, échales sal y eructa al final. No le des el puto gusto. Aún tienes una reputación, mejorable -pero existe.