
Tengo las pupilas dilatas. Espero no cometer errores mientras escribo.
Tenía tiempo sin escribir una carta abierta y espero que de algo sirva volver a escrbir una.
El día de hoy, todos aquellos ciegos por voluntad se encargaron de hacer este día excepcional... mente frustrante.
Desde un carro que se cree flexible y se puede parar en MI puesto de estacionamiento (el posesivo denota de que mi carro, ya estaba parado ahí) Hasta un doctor con alto salario que desconoce el límite de la palabra "paciente"
¿
Tenía usted, señor cuidador del estacionamiento, decirme todo lo que me dijo solo por que me rehusaba a pasar por en medio de una discusión que había por un choque?
Tenía usted, señor del Café Olé, estar texteando mientras pedía mi merienda?
Tenía usted, profesor de literatura, ser tan imbécil y mente cerrada sobre los criterios de las otras personas?
Tenían ustedes, borregos caza notas, que pensar que apoyar lo que el profesor decía les daría mas nota?
Tienes tu, carajita operada de mala ortografía, gritar como una gasolinera abucheando que eran demasiadas preguntas?
Tenía usted, mujer plástica mal vestida, que tropezarme y ser YO quién se disculpace?
Tenía usted, fiel trabajador de la caja del Centro Médico, ser tan VAGO para no cobrarme y hacerme bajar para volver a subir?
Tenía usted, secretaria incompetente 1, escribir mal la información de mi cita?
Tenía usted, secretaria incompetente 2, decirme que no había solución sobre el error de la otra secretaria?
Tenía usted, Doctor, que tardarse tanto para yo quedarme sin "camionetica" que me llevara a mi carro y tener que bajar todo ese trayecto a pie, a oscuras, sola y con las pupilas dilatas?
Tenía usted, señor del estacionamiento 2, que arrugar el ticket y aludir a que saliera por donde los que no han pagado sólo por que piensa que soy estúpida?
y finalmente, tenían todos ustedes, hacerme -casi- estallar con el pobre chico de la taquilla al momento de que le pido por una buena vez haga algo correcto?
que terriblemente espantoso se ha vuelto este mundo.
En mi experiencia de tener mis pupilas dilatas, me sentía horrible. Era el verdadero poder de la ignorancia, la vejez y el adoctrinamiento. Es demasiado frustrante no tener lentes, ni nada que te perminta ver mientras paralizan el cristal de tus ojos. Es quizás tan frustrante padecerlo, como no saber que tal cosa puede ser posible.
Tenían todos ustedes, dejar que la cegera del mundo los tomase y los convirtiese en este desastre?
Tenían motivos? Tenían razones? Tenían dinero?
Tenían al menos... algo que valiera la pena?
Menos mal que ya no necesito lentes.
Ahora no hay duda, no estoy ciega como ustedes.